El fenómeno de El Niño en Ecuador representa uno de los principales desafíos para la agricultura nacional. Las lluvias intensas y el exceso de humedad pueden afectar el suelo, las raíces, la absorción de nutrientes y la productividad de cultivos como banano, cacao, palma, arroz y maíz. Su impacto no se limita a inundaciones o lluvias intensas: el exceso de humedad puede modificar las condiciones físicas y químicas del suelo, afectar el sistema radicular, alterar la disponibilidad y absorción de nutrientes y, finalmente, comprometer la productividad y rentabilidad de los cultivos.
¿Está preparado mi suelo y mi cultivo para responder a un período prolongado de exceso de humedad?
En septiembre de 2026, el escenario requiere especial atención. El Comité Nacional ERFEN mantiene a El Niño en una fase inicial de desarrollo en Ecuador, mientras que la NOAA informó el 10 de septiembre que el evento continúa fortaleciéndose y existe una probabilidad superior al 90 % de alcanzar una intensidad muy fuerte durante finales de 2026 e inicios de 2027. Esto no significa que todos los sectores agrícolas del Ecuador recibirán la misma cantidad de lluvia, pero sí refuerza la necesidad de prepararse técnicamente.
Para el productor agrícola, la pregunta ya no debería ser únicamente cuánto va a llover, sino:
El exceso de agua también genera estrés en las plantas
Uno de los errores más frecuentes es pensar que un cultivo con suficiente agua necesariamente se encuentra en mejores condiciones.
Cuando un suelo permanece saturado durante períodos prolongados, el agua ocupa gran parte de los espacios porosos donde normalmente existe aire. Como consecuencia, disminuye el oxígeno disponible en la zona radicular y pueden producirse condiciones de hipoxia.
La evidencia científica demuestra que el anegamiento puede reducir la respiración de las raíces, alterar el metabolismo vegetal y limitar la absorción de nutrientes. Elementos como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y otros nutrientes pueden presentar problemas de absorción, aunque se encuentren presentes en el suelo.
Por esta razón, ante períodos de lluvias intensas, aplicar más fertilizante no significa necesariamente nutrir mejor al cultivo.
Una fertilización realizada sin conocer la condición real del suelo y de la planta puede incrementar los costos sin generar la respuesta productiva esperada.
¿Cómo puede afectar El Niño al banano en Ecuador?
El banano es uno de los cultivos estratégicos de la agricultura y de las exportaciones ecuatorianas.
Según el INEC, durante 2025 Ecuador produjo aproximadamente 9,3 millones de toneladas
de banano, convirtiéndolo en el cultivo permanente con mayor volumen de producción nacional. Por su parte, el Banco Central del Ecuador reportó exportaciones de banano y
plátano por aproximadamente USD 4.262 millones durante 2025.
Frente a un escenario de lluvias intensas, el riesgo no debe evaluarse exclusivamente en toneladas producidas.
El exceso de humedad puede afectar el funcionamiento del sistema radicular y disminuir la eficiencia con la que la planta absorbe determinados nutrientes. A esto se pueden sumar problemas de acceso a las plantaciones, manejo de labores agrícolas, calidad de fruta y transporte.
Esto genera una diferencia importante:
producir fruta no significa necesariamente disponer del mismo volumen de fruta comercializable o exportable.
Una plantación puede continuar produciendo, pero si disminuyen la calidad, el rendimiento
por hectárea o la capacidad para movilizar oportunamente la fruta, el impacto económico puede ser considerable.
Cacao: humedad, nutrición y calidad también determinan la rentabilidad
El cacao ecuatoriano tiene una importancia creciente dentro del mercado internacional.
Durante 2025, las exportaciones ecuatorianas de cacao y elaborados alcanzaron aproximadamente USD 4.668 millones, según el Banco Central del Ecuador.
Sin embargo, frente a El Niño, analizar únicamente el precio internacional sería insuficiente.
Los períodos prolongados de alta humedad pueden aumentar la presión sobre el manejo agronómico del cultivo, afectar la condición de las raíces y favorecer ambientes donde determinadas enfermedades tienen mayores posibilidades de desarrollarse.
También pueden aparecer dificultades posteriores en procesos críticos como cosecha, fermentación y secado.
Por lo tanto:
un precio internacional elevado no garantiza una mayor rentabilidad si disminuyen el rendimiento, la calidad o el volumen comercializable del cacao.
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Palma africana: el exceso de humedad también puede afectar la producción
La palma africana está adaptada a condiciones tropicales y requiere una importante disponibilidad de agua, pero eso no significa que un suelo permanentemente saturado sea favorable para el cultivo.
En 2025, Ecuador produjo aproximadamente 3 millones de toneladas de palma africana, ubicándola entre los cultivos permanentes de mayor producción del país.
Cuando existe saturación prolongada del suelo, pueden presentarse problemas de oxigenación radicular y alteraciones en los procesos de absorción de nutrientes.
También existe un componente operativo.
Las lluvias intensas pueden dificultar el acceso a determinadas áreas de las plantaciones, retrasar labores agrícolas y complicar la cosecha y transporte de los racimos hacia las plantas procesadoras.
En este cultivo, por tanto, el impacto de El Niño debe analizarse desde tres componentes:
suelo + planta + operación de campo.
¿Se debe aplicar más fertilizante después de lluvias intensas?
No necesariamente. Esta es precisamente una de las decisiones que deben tomarse con mayor cuidado.
El anegamiento disminuye el oxígeno disponible en la rizosfera y puede limitar la capacidad de las raíces para absorber nutrientes. Investigaciones sobre manejo de cultivos bajo anegamiento advierten incluso que incrementar fertilizantes mientras las raíces tienen comprometida su capacidad de absorción puede tener una eficiencia limitada.
Además, las lluvias pueden modificar la dinámica de determinados nutrientes en el suelo mediante procesos como lixiviación, desnitrificación, cambios en las condiciones de oxidación-reducción y desplazamiento de nutrientes dentro del perfil.
Por eso, después de un período crítico de lluvias, la recomendación técnica no debería comenzar preguntando:
¿Qué fertilizante aplicamos?
Debería comenzar preguntando:
¿Qué cambió en el suelo y qué está necesitando realmente la planta?
Análisis de suelo y análisis foliar: herramientas para tomar decisiones con evidencia
La preparación frente a El Niño debería comenzar antes de que aparezcan síntomas severos en el cultivo.
El análisis de suelo permite conocer variables relacionadas con fertilidad, disponibilidad de nutrientes y condición química del suelo.
El análisis foliar aporta otra información: permite conocer lo que la planta efectivamente está absorbiendo y acumulando en sus tejidos.
Ambas herramientas son complementarias.
Un suelo puede contener determinado nutriente y, sin embargo, la planta puede presentar dificultades para absorberlo debido a condiciones radiculares, humedad excesiva, interacciones entre elementos, pH u otros factores.
Por ello, en TRAVISER planteamos una metodología basada en cuatro pasos:
Diagnosticar → Georreferenciar → Intervenir → Medir nuevamente.
El objetivo no es fertilizar por rutina, sino identificar el problema antes de definir la intervención.
GEO SYSTEM: analizar la finca por zonas y no como una superficie uniforme
Otro aspecto fundamental frente a eventos climáticos es entender que una hacienda no se comporta de manera uniforme.
Dentro de una misma propiedad pueden existir sectores bajos, problemas históricos de drenaje, diferencias de suelo, áreas con menor desarrollo vegetativo o zonas que reaccionan de manera diferente ante períodos de alta precipitación.
Aquí la agricultura de precisión y la tecnología geomática adquieren especial importancia.
Mediante GEO SYSTEM de TRAVISER, la información técnica puede asociarse espacialmente dentro de la finca para identificar y dar seguimiento a sectores que requieren mayor atención.
La georreferenciación permite trabajar con mayor precisión sobre:
zonas problemáticas, puntos de muestreo, diferencias dentro de los lotes, antecedentes del cultivo y evolución de las intervenciones realizadas.
De esta manera, en lugar de tratar todas las hectáreas como si tuvieran exactamente el mismo problema, el productor puede orientar sus recursos hacia donde realmente son necesarios.
¿Y tú ya sabes como prevenir el fenómeno del niño? Sino aún estás a tiempo.
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Fuentes técnicas consultadas
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- Comité Nacional ERFEN. Boletines de monitoreo de El Niño, Ecuador, septiembre de 2026.
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- NOAA – Climate Prediction Center. ENSO Diagnostic Discussion, 10 de septiembre de 2026.
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- Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua – ESPAC 2025.
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- Banco Central del Ecuador. Evolución de la economía ecuatoriana en 2025 y perspectivas 2026.
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- Frontiers in Plant Science. A review of soil waterlogging impacts, mechanisms, and adaptive strategies, 2025.
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- Plant Communications. Molecular and hormonal regulation of plant responses to waterlogging stress, 2026.
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